Cómo elegir una alfombra para sofá y 3 errores que se suelen cometer al comprarla
Una alfombra de sofá bien elegida puede dar vida a una habitación y hacerla más acogedora. Pero con tantas opciones puede ser difícil decidir cuál es la adecuada para ti.
Aquí tienes 7 consejos para ayudarte a elegir la alfombra de sofá perfecta para tu casa y 4 errores comunes que debes evitar para no equivocarte al comprarla.
1. Elige el tamaño de alfombra adecuado para tu sofá
Encontrar la alfombra del tamaño adecuado para tu sofá es esencial para crear un aspecto cohesionado y pulido en tu casa. Demasiado pequeña y quedará ridícula. Demasiado grande y quedará desequilibrada.
Entonces, ¿cómo encontrar ese punto óptimo entre demasiado grande y demasiado pequeño? Hay tres posibilidades.
Alfombra grande
La primera posibilidad es que el sofá repose por completo sobre la alfombra y sobresalga como mínimo un palmo de alfombra por detrás y por los laterales.
Alfombra mediana
La segunda es que solo las patas delanteras del sofá reposen sobre la alfombra.
Alfombra pequeña
La tercera es que la alfombra quede separada, pero que las medidas de largo sean similares a las del sofá.
Hay más formas de colocar una alfombra de sofá pero, si quieres acertar seguro, cualquiera de estas tres es un éxito asegurado. Y no hace falta ser estricto, lo importante es que lo veas y te guste como queda.
2. Ten en cuenta el color de tu sofá y de los demás muebles de la habitación
Quieres que tu alfombra complemente los colores de la habitación, no que choque con ellos.
Si tu sofá es oscuro, busca una alfombra más clara o de un color parecido. Si tu sofá es claro, busca una alfombra más oscura o de un color parecido. Y si eres una persona atrevida, siempre puedes elegir una alfombra con dibujos o multicolor.
3. Decide qué tipo de fibra quieres en tu alfombra: natural o sintética
Las fibras naturales, como la lana o el algodón, son duraderas, más acogedoras y se sienten de mayor calidad. Por contra, son más difíciles de limpiar y suelen ser más caras que las fibras sintéticas, como el nailon o el poliéster.
Las fibras sintéticas son más baratas y más fáciles de limpiar, ya que incluso algunas se pueden meter en la lavadora, pero no se ven de tanta calidad y se estropean antes.
4. Elige una altura de pelo que sea cómoda para los pies descalzos
La altura del pelo es la longitud del pelo de la alfombra, y varía de bajo (menos de 2,5 cm) a alto (más de 5 cm). Las alfombras de pelo bajo son más fáciles de limpiar porque la suciedad y el polvo tienen menos superficie, pero las alfombras de pelo alto son más cómodas y agradables para caminar descalzo.
En este aspecto la decisión es personal, elige el tipo de pelo que prefieras porque no influye la calidad ni el estilo decorativo de la casa.
5. Asegúrate de que la alfombra es resistente a las manchas
Esto es importante, sobre todo si tienes niños o mascotas que pueden mancharla, o si comes en el sofá.
Si es tu caso, busca alfombras fabricadas con materiales resistentes a las manchas, como el polipropileno o la fibra de olefina. Ambas fibras son fáciles de limpiar y resistentes a los derrames.
6. Ten en cuenta la cantidad de pisadas que recibirá la alfombra
Si tu salón, o la habitación donde vaya a ir colocada la alfombra, es un lugar de reunión de amigos y familiares, querrás una alfombra que pueda soportar muchas pisadas sin que se desgaste rápido.
Los materiales duraderos, como la lana o la fibra de nailon, soportan bien el uso intenso, pero pueden ser más caros que otros materiales.
7. Busca el mejor precio
Las alfombras pueden tener un precio que oscila entre menos de 100€ y más de 1.000€, así que es buena idea pensar un presupuesto antes de empezar a mirar.
Una vez que sepas cuánto estás dispuesto a gastar, podrás reducir las opciones y encontrar la alfombra que mejor se adapte a ti y a tu espacio.
Tres errores que debes evitar al elegir una alfombra de sofá
Una alfombra de sofá puede dar un toque cálido a una habitación haciéndola más acogedora y agradable.
Pero elegir la adecuada no siempre es fácil y se suelen cometer errores que hacen que te equivoques en la elección.
1. No medir primero el sofá
Esto puede parecer una obviedad, pero te sorprendería saber cuánta gente se olvida de medir su sofá antes de comprar la alfombra.
No todos los sofás son iguales, y debes asegurarte de que la alfombra que elijas tenga el tamaño adecuado. Mide el sofá a lo largo y a lo ancho para tener una referencia de tamaño al comprar la alfombra.
2. Ignorar el resto de la habitación
¿De qué color son las paredes? ¿Cuál es el estilo de decoración de tu casa? Una alfombra oriental queda fuera de lugar en un salón moderno, mientras que una alfombra desgreñada es una mala elección para un comedor formal.
3. No tener en cuenta el tejido y su mantenimiento
Algunas alfombras están hechas de fibras naturales como la lana o el algodón, mientras que otras están hechas de materiales sintéticos como el poliéster o el nailon. Cada tipo de tejido tiene sus propios pros y contras, por lo que hay que elegir uno que se adapte a tu situación.
- Las alfombras de fibra natural suelen ser más duraderas, pero pueden ser más caras y más difíciles de limpiar, necesitando incluso limpieza profesional de vez en cuando.
- Las alfombras de fibra sintética suelen ser más baratas y más fáciles de limpiar en casa, pero pueden no durar tanto y no son tan bonitas.
Para elegir la alfombra de sofá perfecta hay que tener en cuenta muchos factores.
Asegúrate de medir tu sofá y la habitación donde va a ir colocada, ten en cuenta los demás elementos, como el color de las paredes y el estilo de decoración, y piensa en qué tipo de tejido te vendrá mejor según tus necesidades y presupuesto.











